En esta ocasion os quiero presentar a nuestra amiga Gumersinda, una salamandra de muy buen ver que el verano pasado decidio darse unos baños de impresion en nuestro groto.
Una salamandra es una lagartija que bucea, lo digo para los menos versados en el reino animal.
Gumersinda pasaba horas meditando debajo del agua. Los gestos de su cara, como vereis en su foto mas abajo, denotaban cierta preocupacion, seguramente por problemas familiares, pero era una buena chica siempre dispuesta a escuchar a quien le quisiera contar sus problemas.
Una mañana me dispuse a hacerle una visita para llevarle su desayuno y ver si necesitaba algo, pero me encontre con que la roca donde Gumersinda tomaba el Sol estaba vacia. Nos habia dejado sin despedirse, sin mediar una palabra, sin una misera nota... La muy guarra.
Esa misma tarde Esther y yo progulgamos una fathwa contra las salamadras. Esto provoco cierta inestabilidad en el groto durante un par de semanas, con una sentada masiva de las ranas y otras protestas organizadas, como el intento de obstruccion del filtro de la cascada por defecacion colectiva y sincronizada, la alteracion de la paz del jardin durante la noche con croadas histericas, etc... Pero nosotros nos mantuvimos firmes, la fathwa no se retiro y desde entonces las salamandras no han vuelto a venir al groto.
Gumersinda en tiempos mejores:
Imagenes de la protesta:
Ya se que me ha quedado una historia un poco rara, pero es que hoy he empezado mi dieta y estoy entre nostalgico y paranoico, y tengo alucinaciones. Ay, que hambre!.
Buenos dias.
